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Por: Dr. Paulo Llinás H - Editor en Jefe VideoACCART
Compartir para trascender.
Llegar a una quinta edición es, sin duda, un motivo de satisfacción. Pero también es una oportunidad para detenernos y preguntarnos por qué hacemos lo que hacemos.
Cuando nació VideoACCART, partimos de una necesidad sencilla pero profunda: encontrar una nueva manera de enseñar y compartir el conocimiento quirúrgico. Desde entonces, cada edición ha buscado demostrar que la educación médica puede encontrar en el lenguaje audiovisual una herramienta poderosa para acercar la experiencia del cirujano a quienes desean aprender.
Hoy, después de cuatro ediciones, creemos que la pregunta ya no es si debemos compartir nuestro conocimiento, sino qué conocimiento estamos dejando de compartir.
En nuestros quirófanos se desarrollan diariamente técnicas, modificaciones, soluciones y formas particulares de enfrentar problemas complejos. Cada cirujano acumula, con los años, una experiencia que difícilmente puede encontrarse en un libro o en un artículo científico. Son horas de práctica, errores corregidos, decisiones tomadas bajo presión y pequeños detalles técnicos que muchas veces hacen la diferencia entre una cirugía posible y una cirugía excelente.
Sin embargo, gran parte de ese conocimiento permanece allí: dentro de las paredes del quirófano.
Y aquí quisiera hacer una invitación especial a nuestros colegas colombianos.
Tenemos mucho que enseñar.
Colombia cuentan con cirujanos que realizan procedimientos de altísimo nivel, que desarrollan técnicas propias, que modifican procedimientos existentes y que enfrentan diariamente patologías complejas con creatividad, conocimiento y experiencia. Pero para que ese conocimiento trascienda, necesitamos documentarlo.
Publicar no debería ser visto únicamente como un requisito académico, como una obligación universitaria o como una meta reservada para quienes se dedican a la investigación.
Publicar también es enseñar.
Un video quirúrgico cuidadosamente realizado puede convertirse en la clase de un residente dentro de diez años. Una técnica documentada puede ser la respuesta a una pregunta que otro cirujano tendrá mañana. Una modificación técnica que hoy parece pequeña puede convertirse, con el tiempo, en el punto de partida para una nueva forma de hacer las cosas.
Por eso creemos que todos deberíamos publicar.
No necesariamente porque todos tengamos que escribir un gran artículo científico. No necesariamente porque todos tengamos que descubrir una técnica revolucionaria. Debemos publicar porque nuestra experiencia tiene valor cuando puede ser compartida.
VideoACCART nació precisamente para facilitar ese proceso. Su propósito es acercar el conocimiento quirúrgico a través de un lenguaje visual, accesible y reproducible, manteniendo al mismo tiempo un proceso de evaluación académica que permita preservar la calidad de lo que se publica.
Pero una revista no puede crecer solamente por el esfuerzo de sus editores. Crece cuando una comunidad decide participar.
Por eso, esta quinta edición quiere ser también una invitación.
Una invitación a mirar nuestros propios quirófanos con otros ojos.
A preguntarnos qué hacemos diferente.
Qué hemos aprendido.
Qué hemos perfeccionado.
Qué técnica hemos desarrollado.
Qué error hemos aprendido a evitar.
Qué detalle creemos que puede ayudar a otro cirujano.
Y, sobre todo, qué conocimiento tenemos que todavía no hemos compartido.
La medicina avanza cuando el conocimiento deja de ser individual y se convierte en conocimiento colectivo. Cada generación recibe lo que la anterior decidió documentar. Y cada generación tiene la responsabilidad de dejar algo para la que viene.
Quizás ese sea uno de los mayores retos de nuestra comunidad quirúrgica: entender que publicar no es solamente escribir para una revista. Publicar es dejar una huella.
Desde VideoACCART queremos seguir construyendo ese espacio para Colombia y para Latinoamérica. Un espacio donde nuestros cirujanos puedan mostrar lo que hacen, explicar cómo lo hacen y, sobre todo, permitir que otros aprendan de su experiencia.
Esta quinta edición representa un nuevo paso en ese camino.
Pero el verdadero crecimiento de VideoACCART no estará determinado únicamente por el número de ediciones que publiquemos, sino por el número de cirujanos que decidan compartir su conocimiento.
Porque el conocimiento que no se comparte se pierde.
El conocimiento que se comparte permanece.
Los invitamos a publicar, a enseñar y a ser parte de esta comunidad.
Porque quizás la técnica que usted realiza todos los días y considera rutinaria sea exactamente la que otro cirujano estaba buscando aprender.
Compartamos lo que sabemos.
Documentemos lo que hacemos.
Enseñemos a quienes vienen detrás.
Ese es el verdadero propósito de VideoACCART.
Dr. Paulo Llínas H.
Editor en Jefe Revista VideoACCART




